Volvemos a las lecturas intrascendentes, que nos cobijan bastante de las bajadas de sueldo y la crisis. El planeta de los simios trata sobre una expedición espacial que está explorando el sistema planetario de la estrella Bételgeuse. Los tripulantes de la nave (el Profesor Antelle, su ayudante Arthur Levain y el periodista Ulysse Mérou) encuentran un planeta en el que hay claros indicios de vida alienígena. No se lo piensan dos veces, bajan al planeta y descubren una sociedad dominada por tres especies de simios inteligentes y perfectamente bípedos. Cada una de estas especies está especializada en una tarea determinada. De esta manera, los chimpancés son los científicos; los gorilas son los guerreros y los orangutanes se dedican a la religión y la política. Otra sorpresa de ese mundo es que allí también existen los humanos, pero son una especie subdesarrollada que los simios utilizan casi como nosotros usamos a los animales. La historia en sí se centra en la figura de Ulysse, quien será capturado y posteriormente educado por los simios e incluso liberado tras probar su inteligencia. Por supuesto, algunos simios se sienten amenazados por la presencia de Ulysse y se oponen a la liberación, pues creen que la inteligencia del periodista es una falsa. A lo largo de la novela, Ulysse descubre que los simios provienen de un pasado en el que los humanos eran la especie dominante pero que, por razones que no vienen a cuento, dejaron su lugar a los simios. Por tanto, es una novela descorazonadora que poco nos muestra por la esperanza en el ser humano. Quizá es deudora del cuento de Kafka "Informe para una academia" cuyo mono evolucionado no se conformaba con el status humano, y quería ir más allá, porque estaba aún "demasiado cerca de su simiedad". Pierre Boullez fue héroe de guerra, y a tenor de sus traumáticas experiencias, no tenía demasiada fe en el hombre. También es autor de "El puente sobre el río Kwai". Manuel Vázquez Montalbán publicó también un curioso librito llamado "Panfleto desde el Planeta de los Simios". Además de la saga de películas y series de TV y dibujos animados, hubo un tebeo de la Marvel antes de la afortunada revisitación en el reseteo de la saga de cine.
jueves, 17 de enero de 2013
EL PLANETA DE LOS SIMIOS
Volvemos a las lecturas intrascendentes, que nos cobijan bastante de las bajadas de sueldo y la crisis. El planeta de los simios trata sobre una expedición espacial que está explorando el sistema planetario de la estrella Bételgeuse. Los tripulantes de la nave (el Profesor Antelle, su ayudante Arthur Levain y el periodista Ulysse Mérou) encuentran un planeta en el que hay claros indicios de vida alienígena. No se lo piensan dos veces, bajan al planeta y descubren una sociedad dominada por tres especies de simios inteligentes y perfectamente bípedos. Cada una de estas especies está especializada en una tarea determinada. De esta manera, los chimpancés son los científicos; los gorilas son los guerreros y los orangutanes se dedican a la religión y la política. Otra sorpresa de ese mundo es que allí también existen los humanos, pero son una especie subdesarrollada que los simios utilizan casi como nosotros usamos a los animales. La historia en sí se centra en la figura de Ulysse, quien será capturado y posteriormente educado por los simios e incluso liberado tras probar su inteligencia. Por supuesto, algunos simios se sienten amenazados por la presencia de Ulysse y se oponen a la liberación, pues creen que la inteligencia del periodista es una falsa. A lo largo de la novela, Ulysse descubre que los simios provienen de un pasado en el que los humanos eran la especie dominante pero que, por razones que no vienen a cuento, dejaron su lugar a los simios. Por tanto, es una novela descorazonadora que poco nos muestra por la esperanza en el ser humano. Quizá es deudora del cuento de Kafka "Informe para una academia" cuyo mono evolucionado no se conformaba con el status humano, y quería ir más allá, porque estaba aún "demasiado cerca de su simiedad". Pierre Boullez fue héroe de guerra, y a tenor de sus traumáticas experiencias, no tenía demasiada fe en el hombre. También es autor de "El puente sobre el río Kwai". Manuel Vázquez Montalbán publicó también un curioso librito llamado "Panfleto desde el Planeta de los Simios". Además de la saga de películas y series de TV y dibujos animados, hubo un tebeo de la Marvel antes de la afortunada revisitación en el reseteo de la saga de cine.
LOS AÑOS PERDIDOS DE SHERLOCK
4 de Mayo de 1891. Sherlock Holmes ha sido dado por muerto después
de su desaparición en las cataratas de Reichenbach junto a su enemigo el
Profesor Moriarty. Pero algunas cosas no parecen cuadrar en la historia
oficial, Mycroft Holmes parece ocultar algún secreto y el Dr. Watson,
apesadumbrado por el destino de su compañero de aventuras, emprende una
investigación para arrojar algo de luz sobre el pasado de Sherlock
Holmes y su familia.
Holmes es un proyecto de novela gráfica en nueve partes, centrado en contestar las preguntas sin respuesta derivadas de los acontecimientos relacionados con la “no-muerte” de Sherlock Holmes relatados en El Problema Final. Este es el escenario y punto de partida elegido por Luc Brunschwig y Cécil para ahondar de la mano del Dr. Watson, como no podría ser de otra manera, en el pasado, la personalidad y los misteriosos secretos familiares del único detective asesor del mundo. Hasta ahora han visto la luz tres únicos capítulos de esta aventura, El adiós a la calle Baker, Lazos de sangre y La sombra de la duda, publicados en nuestro país por la editorial de origen italiano OO1 Ediciones en dos tomos recopilatorios. POR CIERTO ¿cómo van a explicar en la serie de TV "Sherlock" la resurrección de Holmes después de que Moriarty le obligase a suicidarse?
jueves, 10 de enero de 2013
EL REY JESÚS, DE ROBERT GRAVES
Después de tanta lectura intrascendente, me voy a embarcar en una lectura cotidiana de libros más espirituales, y he comenzado con una novela histórica del autor de Yo Claudio, y autor de los más importantes estudios sobre mitología, con permiso de Pierre Grimal. Graves plantea la hipótesis de que Cristo era en realidad hijo de Antípater, uno de los príncipes de Herodes, asesinado por su propio padre. Basándose en Tácito o en Josefo, expone que Joaquín, el padre de María, estaba en la oposición política a Herodes, y sin privilegios en el sanedrín porque no tenía hijos varones, casó en secreto a su hija con Antípater, y escondieron a Jesús recasándola después con San José, que tenía 70 años y 6 hijos de otros desposorios, todos ellos hermanastros de Cristo. El nacimiento del sucesor legítimo de David, y auténtico entre los falsos mesías, se produce en una cueva en Betlehem, custodiada por pastores. Poco después, tres astrólogos de la secta de los acuerdistas, buscan a "la estrella", el niño que nacería como heredero de Herodes, cuya moneda se acuñaba con el dibujo de una estrella de seis puntas sobre una montaña. Cristo adolescente, acomplejado por su condición de bastardo, se quijotiza con las profecías de Isaías y Zacarías, y decide hacerlas efectivas en su persona, influenciado por los profetas Simón, Arquelao, y toda la secta zelota. Se casa con Magdalena, pero la repudia, para enfado de María. Cristo dice haber venido a deshacer la obra de la hembra, a acabar con falsas religiones idólatras. La explicación que da Graves a sus milagros es siempre simbólica, lo que choca con su iniciación esotérica. Hay grandes sorpresas, como la asombrosa resurrección final, que Graves resuelve como explicación lógica y final a los hechos posteriores de los discípulos. Tenemos hechos propiamente novelescos, como que Pedro y Barrabás sean la misma persona, y un intento fallido de aplicar la lógica desacralizando a Jesús y a María, pues la lógica lleva a Graves a la creencia en Cristo como un gran poder en la tierra que puede pagar el rescate por tus pecados, que está a la puerta y puedes llamar y te abrirá. Y sigue siendo un misterio la profecía sobre Jerusalén, la ciudad siempre dividida a la que están llamadas a reunificarse las 12 tribus de Israel.
viernes, 21 de diciembre de 2012
El expolio de los "cuentos de hadas".
Nótense las comillas, ya que existen arduos debates sobre qué se entiende por cuento de hadas y qué no. Me quiero referir en esta entrada -en cualquier caso- al cuento fantástico tradicional, ahora que se cumplen 200 años de la publicación de los Cuentos de los hermanos Grimm.
Una bella portada para una edición en inglés de los cuentos.
No sé muy bien (o no quiero admitir) lo que ocurrió exactamente durante el siglo XX para que el cuento tradicional se convirtiese en un terreno en colores pastel, poblado por princesas bobas con la pata quebrada, finales felices imposibles e infantilismo por doquier. Uno de los más potentes cultivadores y defensores del cuento fantástico, J. R. R. Tolkien, dedicó su memorable ensayo-conferencia Sobre los cuentos de hadas a reivindicar los valores verdaderos del género. Aunque no recuerdo referencias explícitas en esta obra al respecto, Tolkien sentía un profundo odio hacia la figura de Walt Disney, al que culpaba, y seguramente con razón, de muchas de las atrocidades que la actual sociedad de consumo masivo ha perpetrado contra el cuento tradicional. De hecho, cuando vendió los derechos de sus libros para que se hiciesen películas, las condiciones del contrato exigían que Disney no pudiese meter mano en ninguna producción con su nombre en los créditos.
Ilustración de estilo antiguo sobre Blancanieves.
La seminal película animada Blancanieves y los siete enanitos, por ejemplo, logró una aceptación popular inusitada en plenos años treinta a base de reblandecer lo que en un principio más parece haber sido un relato terrorífico con intentos de asesinato, tendencias maníacas, sicarios, envenenamiento, etc. Y si continuamos repasando la posterior identificación de los cuentos de hadas con el universo Disney, llegaremos a la conclusión de que la tendencia ha sido constante hasta la actualidad, haciendo de paso que las propias editoriales especializadas opten a menudo por las versiones blanditas de los cuentos clásicos, filtradas -quizá inconscientemente- por el mainstream hollywoodiense. Desde el leñador que saca a Caperucita y su abuela del vientre del lobo a esa Sirenita que finalmente consigue unas piernas y se casa con su príncipe, parece que nos entra el miedo en el cuerpo a la hora de enfrentarnos con realidades como la muerte, la tristeza o el fracaso. Incluso si pasamos por el aro y decidimos asociar el cuento con la infancia, creo que no estaría mal que los niños y niñas fuesen conscientes de algunas certezas vitales.
En fin... no sé si la industria del cine fue la primera o última culpable, pero el caso es que el cuento pasó hace mucho de ser una especie de fábula moral con elementos épicos y folclóricos a un simple duermeniños, algo inocuo y perteneciente casi en exclusiva al universo infantil, por mucho que los cuentos tradicionales, desde los de transmisión oral a los de los Grimm, Charles Perrault o Hans Christian Andersen, a veces mostrasen explícitamente elementos de gran crueldad, violencia, machismo e injusticia social no resuelta, en muchos casos como reflejo fiel de una época más cruda que ésta en la que vivimos, para que los lectores tomasen conciencia de la realidad, a veces oscura, de su tiempo. Bien estaría que de vez en cuando prestásemos un poco más de atención a los verdaderos contenidos y valores del cuento tradicional más allá del entretenimiento pueril, y una buena forma es recuperar a los autores originales en ediciones no alteradas por este tiempo presente tan gustoso de limar asperezas.
Jacob y Wilhelm Grimm.
En fin... no sé si la industria del cine fue la primera o última culpable, pero el caso es que el cuento pasó hace mucho de ser una especie de fábula moral con elementos épicos y folclóricos a un simple duermeniños, algo inocuo y perteneciente casi en exclusiva al universo infantil, por mucho que los cuentos tradicionales, desde los de transmisión oral a los de los Grimm, Charles Perrault o Hans Christian Andersen, a veces mostrasen explícitamente elementos de gran crueldad, violencia, machismo e injusticia social no resuelta, en muchos casos como reflejo fiel de una época más cruda que ésta en la que vivimos, para que los lectores tomasen conciencia de la realidad, a veces oscura, de su tiempo. Bien estaría que de vez en cuando prestásemos un poco más de atención a los verdaderos contenidos y valores del cuento tradicional más allá del entretenimiento pueril, y una buena forma es recuperar a los autores originales en ediciones no alteradas por este tiempo presente tan gustoso de limar asperezas.
martes, 18 de diciembre de 2012
QUID CUSTODIAS CUSTODES?
De vez en cuando, hablamos de algún tebeo. Es el caso de Watchmen, que es premio Hugo y es la única novela gráfica que está entre siempre entre las obras de ficción más vendidas en la última década. ¿A qué tanto bombo? Dejando de lado la espléndida estética y planificación de viñetas, su revolucionaria composición de página y el buen haber de su dibujante, Watchmen es la típica historia detectivesca, cambiando a los detectives por superhéroes. Que fueran estos personajes nuevos, y no los inicialmente planificados, enriqueció la historia. En la versión original Rorsach era Question, Ozymandias era Superman, el Búho Nocturno Blue Bettle, el Dr. Manhattan era el Detective Marciano, Silk Spectre era Canario Negro, y el Comediante era Deathstroke. Todos consienten un gran mal para evitar un mal mayor, y eso los desacredita como héroes. Reflexionando sobre la obra, creo que es la destrucción del Sueño Americano ejemplificado en los superhéroes, como reflejo de la gran broma de la la falsificación de la historia de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki. La propaganda
oficial hizo creer desde el principio que las bombas arrojadas sobre estas
ciudades salvarían cientos de miles de vidas de combatientes norteamericanos.
En su primer discurso tras el bombardeo, Harry Truman, presidente de los EEUU
dijo «El mundo se enterará de que se soltó la primera bomba
atómica del mundo sobre una base militar en Hiroshima», y para
seguir con su bastardeo de la verdad añadió, «Esto se hizo
para evitar hasta donde fuera posible la muerte de civiles». En el mundo de Watchmen el argumento es lo mismo, la broma falaz, de destruir para salvar, y ver los héroes que no tenían más opción, condenados en silencio a guardar su vergonzoso secreto. A raíz de Watchmen y del Dark Night, todos los héroes se hicieron duros, justicieros y a veces asesinos, perdiendo su eje moral. Alan Moore quiso autocorregirse con el luminoso héroe de American Best Comics, Tom Strong, pero ésa es otra historia, que merece ser contada en otra ocasión.
martes, 11 de diciembre de 2012
RICHARD BACHMAN
En esta lectura compulsiva que he hecho de Stephen King y que ahora abandono por empacho, hacia lecturas más reposadas (próximamente comentaré Rey Jesús de Robert Graves) hay un tema que me ha faltado tratar y que me apasiona: el del pseudónimo. Stephen King intentó narraciones más lúdicas intentando comprobar si vendía más su nombre que su arte, y al constatar que antes siquiera de escribir un libro ya tenía apalabrado el contrato y los derechos de explotación, tomó el nombre de un admirador que también intentaba publicar algunos manuscritos, y llegó a un acuerdo con la viuda del fan para usar precisamente su nombre y algunas ideas. Y así, publicó 5 libros: La larga marcha, Maleficio, El Fugitivo, Desesperación y Posesión. Estos dos últimos, poseen la particularidad de ser gemelos y complementarse, y son en mi opinión algo rollo (un niño autista poseído por un diablillo egipcio que siembra el terror en su barrio) Stephen King Hizo un funeral falso para Bachman después de que el secreto fue hecho público, lo cual inspiró el libro La Mitad Oscura (Dedicado a Bachman) Como King ya tiene contrato para una tercera parte de El Talismán y una serie de La Torre Oscura para Marvel, volvió a jugar con los pseudónimos, y escribió una historia corta bajo el nombre John Swithen, The Fifth Quarter, la cual fue publicada de nuevo después con su nombre. King ha llegado con esto mucho más lejos que Eslava Galán con su Nicholas Wilcox.
lunes, 3 de diciembre de 2012
STEPHEN KING 1ª ÉPOCA
Así es como llamo al Stephen King distinto del actual. El actual (2ª época) quiere dar miedo, pero también conmover y poetizar. El de la primera época quiere provocar pánico a base de escribirlo muy bien. Es como, mire, cierre los ojos, hay algo aquí que quiero que toque... Hay temas recurrentes (niña con poderes en Carrie y Ojos de Fuego; pandillas de amigos que se reencuentran de adultos en It y en La tormenta perfecta; coches asesinos en Christine y Buick 8; asesinos en serie reemplazados por perros -Cujo y El Perro de la polaroid) y novelas largas que hubieran funcionado mejor como relato corto, y novelas cortas que hubieran dado para más. Es el caso de Maleficio, una novela que hubiera necesitado una profunda revisión, porque podría haber sido una gran épica de redención del protagonista aquejado de una maldición gitana, de la que podría haberse desembarazado con un viaje de superación personal contra-reloj, y en lugar de eso el prota intenta pasar la maldición a otro de una forma anticlimática y macabra, que nos devuelve al personaje al inicio. Se trata entonces de que cuanto más adelgazaba, más lo hacía también moralmente. Muchos de esos relatos, salvando los increíbles cuentos de El Umbral de la Noche, parecen capítulos alargados de la Dimensión Desconocida. Es el caso de El perro de la Polaroid, un cuento de relleno para completar su libro Las 4 después de Medianoche, que tras la magistral El Policía de la Biblioteca, es un puro divertimento tras una buena idea: la de un mundo fantasma que pueden registrar las cámaras polaroid del que viene un perro asesino que se acerca más cuantas más fotos tomas. El suspense es sólo ¡Ay, que ya viene! ¡Que me come! Qué lejos está éste King del de Duma Key. Pero, como el mismo King dice, muchos de estos relatos no los escribió para ganar dinero, sino porque le dio la gana. Y eso está bien. Muy bien.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








