viernes, 30 de marzo de 2012

CROSSOVERS DE EDGAR RICE BURROUGHS


En los tebeos, Tarzán ha cruzado sus aventuras con los Predator (y además, en el Centro de la Tierra/ Pellucidar) cortesía de Walter Simonson. También ha tenido cruces malos (con Batman, por ayudarle a recuperar una reliquia africana robada por Catwoman) pero me gusta el hecho de que un sueño no cumplido del creador, se haya materializado muchos años después: Cruzar a Lord Greystoke con Carson de Venus y con John Carter de Marte. Carson de Venus es uno de los personajes menos conocidos del autor de Tarzán, se trata de un astronauta adelantado a su tiempo que decide viajar a Marte con una nave de su propia invención pero hace mal sus calculos y acaba en Venus (se ve que las matemáticas no eran su fuerte), pero en el pulp lo habitual no era extenderse en dar muchas explicaciones en el porqué de las cosas sino ir directamente a la aventura. El planeta Amtor, así llaman sus habitantes a Venus, es el lugar donde se desarrollan las aventuras de Carson Napier (al igual que el Barsoom (Marte) de John Carter) Se tendrá que defender de tribus bárbaras, piratas y todo tipo de amenazas, esta vez tan grandes, que Carson necesitará la ayuda de Tarzán.
Tarzán también ha viajado (astralmente) hasta Marte, para ayudar a Carter y a Dejah Thoris. El pulp ha sido siempre muy de cómic, y el tiempo los ha acabado complementando.

Amphigorey


Edward Gorey es un ilustrador que tuvo la facultad de no tener imitadores en su época. Hoy día, hay tantos remedos de dibujos torcidos y macabros (en particular de adolescentes góticas que inauguran franquicias de mercadotecnia de bolsos, agendas y camisetas) que la gente cree que este autor copia a Tim Burton, y no al revés. Burton publicó Las aventuras del chico Ostra, que beben directamente del libro de dibujos de Gorey. Vamos más allá de Maurice Sendak: Gorey es cruel con la humanidad y derrocha simpatía hacia los mostruos. Sus niños son melancólicos y sufrientes, y su trazo es triste, como si contemplásemos los dibujos a través del filtro de una cámara antigua de fotos en blanco y negro. Quizá herederas directas de su estética son Pesadilla antes de Navidad y Eduardo Manostijeras. Cómo no iba a enamorarse Burton de Helena Bonhamm-Carter, si parece un daguerrotipo de Gorey. En la ilustración, El invitado inesperado, pertenece a un cuento en el que los amigables y estirados inquilinos de una vieja mansión reciben a un pingüino grotesco y batmaniano que se les instala, desordena la vida, y no abandona nunca.

jueves, 29 de marzo de 2012

EL NÚMERO ÁUREO (Dios no juega a los dados)


En el famoso libro "Guía del Autoestopista Galáctico", de Douglas Adams, el número 42 representa el sentido de la vida, el universo... y todo lo demás. De hecho, nos dicen que existe una teoría que proclama que si alguna vez se descubre qué es exactamente el Universo y porqué está aquí, éste desaparecerá instantáneamente y será reemplazado por algo incluso más extraño e inexplicable. Pero cualquiera que haya leído el Código Da Vinci, de Dan Brown, sabrá que el número de Dios es el número Phi, en honor al escultor griego Fidias, y que aunque se explica muy bien en el best seller, es obviado del todo en la película, quizá porque lastraría gran parte del metraje. Este número está presente siempre en la naturaleza, por ejemplo en las conchas en espiral logarítmica, y según Leonardo de Pisa Fibonacci, en su Libro de los ábacos, la secuencia puede ayudar a calcular casi perfectamente el número de pares de conejos n meses después de que una primera pareja comienza a reproducirse (suponiendo que los conejos se empiezan a reproducir cuando tienen dos meses de edad), así como la relación entre la cantidad de abejas macho y abejas hembra en un panal, y además:
  • En la disposición de los pétalos de las flores
  • La distribución de las hojas en un tallo
  • La relación entre las nervaduras de las hojas de los árboles
  • La relación entre el grosor de las ramas principales y el tronco,
  • La distancia entre las espirales de una piña.
  • La Anatomía de los humanos se basa en una relación Phi exacta, así vemos que:
  • La relación entre la altura de un ser humano y la altura de su ombligo.
  • La relación entre la distancia del hombro a los dedos y la distancia del codo a los dedos.
  • La relación entre la altura de la cadera y la altura de la rodilla.
  • La relación entre el primer hueso de los dedos (metacarpiano) y la primera falange, o entre la primera y la segunda, o entre la segunda y la tercera, si dividimos todo, es phi.
  • La relación entre el diametro de la boca y el de la nariz
  • Es phi la relación entre el diámetro externo de los ojos y la línea inter-pupilar.

EL CUARTETO BENENGELI

El orden ideal de lectura quijotesco es el siguiente:
1. Primera parte del Quijote de Cervantes.
2. El Quijote de Avellaneda.
3. Segunda parte del Quijote de Cervantes.
4. Al morir Don Quijote, de Andrés Trapiello.

Pero, para los que añoren al hidalgo, tras el empacho anterior, están:
a) Vida de Don Quijote y Sancho, de Unamuno.
b) Capítulos que se le olvidaron a Cervantes, de Juan Montalvo.
c) La ruta de Don Quijote, de Azorín.

Descartamos La cocina del Quijote, y el oportunismo de una publicación de congresos médicos que incluso publicó un tomo de La medicina en el Quijote recogiendo al bálsamo de fierabrás. PERO, hay un libro de Chesterton, el último que escribió, llamado El regreso de don Quijote (1926), , que es uno de los más hermosos homenajes que jamás se hayan rendido al Quijote y a Cervantes. Trata de que un bibliotecario experto en la cultura hitita y ajeno al mundo moderno, tras interpretar el papel de un rey medieval en una obra de teatro, decide no quitarse el disfraz y encabezar, en la vida real, un golpe de Estado bufonesco contra la industria y la sociedad moderna. Vale, no trata de Don Quijote, sino del quijotismo (un bibliotecario que se cree Ricardo Corazón de León).


Según Paul Auster, don Quijote no está loco, sino que se hace pasar por loco; su objetivo es engañar a Sancho, único testigo posible de todas sus andanzas; éste, analfabeto, no puede escribirlas, pero sí puede contárselas al barbero y al cura; a su vez, ellos la escribirán en castellano y le darán el texto a Sansón Carrasco , el bachiller de Salamanca, quien las traducirá al árabe para que luego Cervantes encuentre ese manuscrito en Toledo, firmado por un inexistente Cide Hamete Benengeli…

martes, 27 de marzo de 2012

GRANDES VILLANOS DE NOVELA. Hoy, RANDALL FLAGG


El personaje ha aparecido en nueve novelas de Stephen King. Se trata de un hechicero consumado y serviente devoto de la Oscuridad. Su habilidad es la de influenciar el comportamiento de las personas. Sus objetivos son típicamente la destrucción y crear conflictos, por lo general derribando civilizaciones enteras. En Apocalipsis es llamado el "Hombre Oscuro", y organiza a «la escoria de la sociedad» después que los Estados Unidos fueran casi arrasados por la liberación accidental de un virus creado por el gobierno. En Los ojos del dragón, la única novela de espada y brujería de King, trató de arruinar todo un reino. Flagg suele asumir diferentes nombres, muchos de los cuales tienen las iniciales R.F. aunque existen excepciones , para luego descubrirse como Randall. Siempre aparece manipulando a varios personajes. Ha sido miembro del Ku Klux Klan y de los Panteras Negras. Se supone que también puede ser el dueño de La Tienda, y el demonio Legión, pues Jesucristo arrojó a Flagg a un grupo de cerdos. Su apariencia es la de un hombre de edad mediana que se parece al tipo local donde se lo encuentra. Con frecuencia, su vestimenta consiste en pantalones vaqueros, una campera de cuero con capucha o una campera de jean gastado y botas de vaquero con las suelas gastadas. Me encanta que en el tramo final de Apocalipsis, uno de los personajes más positivos y ancianos lo "detecte" y grite su nombre a la multitud que le adora como el "hombre oscuro". Parece que cuando Randall es desenmascarado, pierde poder. Entre sus habilidades está la teleportación, dominar a pequeños animales, arrojar bolas de fuego y seducir con la mirada. En la Torre Oscura aparece bajo la identidad de "el Rey Carmesí". En ocasiones es el principal antagonista, otras un breve cameo. Incluso cuando no participa de forma directa, su aparición nunca está desprovista de alguna intriga tramada por él. No me extrañaría volverlo a ver en la secuela de El Resplandor. Durante todo el tiempo su objetivo había sido el mismo de Roland: subir por la Torre y ver lo que hay en la habitación superior.

lunes, 26 de marzo de 2012

LA ISLA MISTERIOSA: LOS NÁUFRAGOS DEL AIRE


Acabo de terminar de leer la primera parte de las tres que componen La isla misteriosa de Julio Verne. Es quizá la mayor influencia sobre los guionistas de Lost, más evidente en su primera temporada (cambiando eso sí dinamita por nitroglicerina). Y además, la segunda parte del libro (El abandonado) empieza retomando un genial cliffhanger del final de la primera, muy parecido a las fórmulas de TV, quizá por la naturaleza de publicación por entregas de los capítulos originales. Si Viaje al centro de la Tierra es a veces una clase de geología, y 20. 000 leguas un tratado de ictiología, La isla misteriosa es la novela de la química. El personaje de Cyrus Smith es todo lo que a Verne le hubiera gustado ser: Un ingeniero formidable, que domina las circunstancias a través de una todopoderosa e infalible ciencia. Y es que los náufragos del relato son, en el sentido más vital de la palabra: hombres, que superan con su trabajo y voluntad la prueba del robinsonismo. Esta primera parte narra su organización y forma de vida en la isla, no distando hasta ahora mucho de cualquier relato de náufragos. Sí es un poco apurado que la isla contenga prácticamente todos los elementos químicos y farmacopea necesaria. Pero como ya sabemos, la isla es algo más. Me ha sorprendido la antelación en Verne, como siempre, hablando en esta novela del cambio climático, producido no por el agotamiento del sol, sino por el del enfriamiento del núcleo terrestre. Y además, he aprendido sobre la formación de los continentes, motivada por los infusorios de coral, y me he maravillado con los protagonistas, ante el mimo con el que cuidan y hacen germinar un solo grano de trigo que les acaba produciendo una gran plantación.

sábado, 24 de marzo de 2012

LAS LIGAS DE PRÓSPERO Y GULLIVER


He puesto a menudo de manifiesto mi entusiasmo por los cruces de personajes (pastiches) de las novelas de aventuras, que tienen su culminación en la amalgama total de The League of extraordinary Gentlemen, que, entre lo que tarda entre número y número (Moore está abocado a la confección de su novela Jerusalem, que ya sobrepasa las 2.500 págs.) y entre lo flojo del último capítulo, me ha decepcionado al mismo nivel con que me entusiasmó. Y es que no ceso de leer que si va a salir un número con Nemo en solitario, otro con Orlando, otro con la Liga de tal o cuál época.... Algo sí es seguro, en Junio de 2012 se publica el final del tercer volumen (Century:2009) y tras esas 64 págs, viene el de Nemo. ¿Después? Pues parece que hay liga para rato, esperemos que con mayor cadencia, a tenor de las declaraciones del autor: “Hay un par de posibilidades. Tenemos una pequeña historia que podría volver a 1964. Hay un par de insinuaciones en “1969” respecto a cómo podría desarrollarse la historia. Tengo en mente también un cuarto volumen. Es algo que se me ocurrió en un momento dado mientras escribía la última parte del tercer volumen. Los personajes y yo nos metimos en un deseo mutuo de continuar. Porque por supuesto que así como hay historias ficticias de períodos como la Época Victoriana, también las hay en enormes cantidades acerca del futuro. Por lo que el universo de la ficción no solo se remonta atrás en el tiempo sino que también se extiende hacia delante. Y sería bueno poder explorar el concepto básico de la Liga en ese tipo de territorios. Lo que sin duda constituiría el cuarto volumen. Si va a ser la próxima aventura de la Liga a estar disponible, no lo sé. Kevin y yo aún lo estamos decidiendo. Y, por supuesto, en el futuro tendremos la totalidad del tiempo para jugar -para hacer historias en torno al grupo de Próspero o al grupo de Gulliver-. Podríamos hacer historias con Orlando que se remontasen a la antigua Tebas, hace 3,000 años. Así que, llenos de entusiasmo, hemos trazado nuestro interrelacionado mundo ficcional y lo tenemos tan profundamente mapeado que realmente contamos con todo el universo de la ficción para jugar. Así que, más allá del hecho de que Kevin y yo nos estamos haciendo cada vez más viejos y débiles, no hay razón para que la Liga no deba terminar nunca. Tengo en mente una muy buena. Se desarrollaría en 2011. Puede haber una miniserie que vuelva a 1964 y que permita llenar un poco de historia de fondo. Y, en realidad, podría hacerse cargo de una serie de preguntas y cabos sueltos que se han ido planteando, en particular en “The Black Dossier”, donde había un subtexto en la falsa obra de William Shakespeare y en un par de las otras piezas relacionado con la formación original de la Liga. Y material sobre Próspero. Y pensé que esto podría unirse de una manera sorprendente y explosiva, que nos permitiría llevar a la Liga hacia el futuro en la forma en que siempre hemos querido".