miércoles, 27 de junio de 2012

LIBROS AMIGOS DE LOS BOSQUES Y LA VIDA

 Quizá al terminar algún libro habéis leído en su última página: "Este libro es respetuoso con el medio ambiente" Y sí, es compatible el papel con el ecologismo, sin hablar siempre del libro digital como baluarte de la salvación forestal. El proyecto Libros Amigos de los Bosques de Greenpeace pretende implicar a los escritores y a la industria editorial en la defensa de los bosques primarios a través de la compra de papel respetuoso con el medio ambiente.  Además de Random House Mondadori, Greenpeace España ha contactado hasta la fecha con el Grupo Planeta, Grupo Santillana, Tusquets, Anagrama, Ediciones Xerais, Icaria Editorial, y RBA Ediciones, entre otras. La gran mayoría de las importaciones españolas de papel de impresión y escritura proceden de de Finlandia, país que exporta una cuarta parte del papel de impresión y escritura que se consume en todo el mundo, así que nos estamos fumando los bosques primarios filandeses, destruidos para, en parte, alimentar, la industria papelera española. Hay gente tan ecologista que se despide de sus  libros favoritos reciclándolos en el contenedor azul, después de una nostálgica lectura final. 
Yo no puedo. 
Sé que quién deshaga mi casa no va a tratar con cariño lo que he acumulado. Pero hablando con El Conde, en una cafetería-librería,  concluíamos que cada libro es un trofeo, como la cabeza de un animal cazado expuesta en la pared. Naturalmente he donado, regalado, enviado a Bibliotecas…. pero todo evoluciona y en algunas Bibliotecas públicas cuando se insinúa que tenías libros que donar dan un ¡¡impreso con instrucciones ¡¡ en el que avisan de que no quieren prácticamente nada!! (es más trabajo para el personal) Incluso una vez al año determinadas Universidades sacan un fondo de sótano de libros expuestos para que los estudiantes se los lleven, y os sorprendería el fondo bibliográfico de determinadas diputaciones, que si no donan a colegios o institutos, reciclan o tiran. Sí, hay incluso iniciativas en las que se dona a una ONG un libro de segunda mano que luego ellas reciclan a coste de un euro para el tercer mundo, y cuando pienso que desmantelando mi biblioteca salvaría vidas, pienso que tenemos más de lo que nos merecemos. Quizá todos deberíamos testar una donación final de nuestros libros a algún centro penitenciario.  A mí me gusta pensar que los libros, los buenos libros, cumplen una misión en la vida, y que esperan a un lector/a curiosa que se haga mejor con su lectura, y que algún día, ese hombre/mujer, salve el mundo a su manera.  

EL NEGOCIO DE LAS EDITORIALES "PUBLICATODO"


Entre los blogs de mirarse el ombligo, los fanfictions y los libros digitales, parece que la gente puede llegar a pensar que escribe no del todo mal. Entonces se topa con un anuncio de: "¿Te gustaría ver tu libro publicado"? y acaba con una editorial que le hace un contrato leonino, en el que el autor asume el coste íntegro de los ejemplares no vendidos si no consigue vender al menos 100. Y es cierto que estas editoriales te diseñan una portada maravillosa, programan eventos de promoción y aúpan al libro a los portales de venta por Internet más famosos, pero, ¿de veras apuestan por el autor y su obra? A mí me suena más a "la banca siempre gana". Si el libro es una patata, gana. Si el libro es buenísimo, quedan como descubridores de talentos ocultos. Y la verdad es que me encantaría lanzarme a la aventura, y vender mis novelillas hasta con un carromato del oeste si hiciera falta, pero uno tiene una familia que alimentar, y no me gustaría que nadie se entrampe por sus inquietudes legítimas o sus textos del tipo "¡eh, mamá mira qué bien escribo! Así que va para todos: el camino a la publicación no es a través de la red, sino con editoriales serias que aprecien valor literario o posibilidades comerciales en una obra, o los concursos cuyo premio consiste en publicar las obras ganadoras. 

lunes, 25 de junio de 2012

El temor de un hombre sabio.

Tarea titánica la de leer este libro. Él solito tiene las mismas páginas (decena arriba, decena abajo) que la trilogía de El señor de los anillos. Y aparte de esto, de su longitud, según mi experiencia se lee a tirones, o más bien a impulsos. En su conjunto es un muy buen libro, pero a veces da la sensación de dar bastantes rodeos. Sin embargo, hay que tener en cuenta que su autor, Patrick Rothfuss es aún un escritor novato que debe de desarrollar la habilidad de dónde y cuándo meter la tijera cuando sea oportuno, dónde explayarse y dónde no, y sobre todo aprender a detectar cuándo corre el riesgo de exasperar al lector, porque varias veces a lo largo de su lectura he tenido que dejarlo durante un tiempo, y uno ya es un lector veterano y bastante encallecido.

El manuscrito original recién impreso para la editorial. Al lado, el recién nacido hijo de su autor.
































Recordemos que estamos ante la autobiografía de un héroe legendario, Kvothe, que vive lejos del mundanal ruido bajo la identidad de Kote, el posadero de una pequeña aldea perdida. Un escriba lo descubre y le convence para que le narre su vida, y él accede. De manera que cada libro es un día de narración, de la mañana a la noche, donde Kvothe dicta y el escriba transcribe. De vez en cuando hay algún interludio, que suele coincidir con algún cambio significativo en la vida del héroe, y donde se nos muestra a Kote como un humilde y sencillo posadero además de dejarnos caer algo de la situación actual de las cosas, dando a entender que un gran peligro se cierne sobre el mundo.

Rothfuss puede llegar a ser un grandísimo escritor. Más arriba he comentado que el libro se lee a tirones, y ya dije que a veces exaspera por la cantidad de detalles y rodeos que da para que la trama avance. Dicho esto, también hay que decir otra cosa: cuando se pone interesante, no hay manera de soltar el libro, y sorprende continuamente hasta que decae el ritmo de nuevo y te da un giro que no esperabas. Y es que la mayor virtud de esta obra es que se aleja de los parámetros a los que nos tenían malacostumbrados los libros de fantasía. Cuando estábamos hechos a la típica búsqueda y viaje épico en el que salvar al mundo de las garras de las fuerzas del mal, va Rothfuss y nos mete de lleno en intrigas palaciegas, expediciones militares, proyectos universitarios, adiestramiento zen, venganzas sangrientas, educación sexual... a la vez que va desarrollando un mundo propio, con diferencias culturales enormes de un sitio a otro, cantidad de matices en el comportamiento de los personajes. Y sin embargo, haciendole honor al carácter bipolar que observo en esta novela, tiene un fallo enorme: la suspensión de credibilidad no se consigue a la hora de tratar el personaje principal, Kvothe. Básicamente porque es demasiado joven para ser tan perfecto en todo lo que emprende. En la historia tiene 17 años, y viene de la pobreza más absoluta, y sin embargo, es capaz de prosperar en una de las cortes más refinadas de su mundo. Ésta es la mayor flaqueza del libro: al perderse en tantos detalles descriptivos sobre la comida, la manera de vestir, las costumbres, etc, se desvía bastante en su objetivo principal, que no es otro (creo yo) que mostrarnos el camino a la madurez y finalmente a la leyenda de un personaje. Kvothe es maduro prácticamente desde que lo conocemos, desde los 8 o 9 años y además, cosa rara en un adolescente, casi nunca se equivoca. Yo, que trabajo a diario con adolescentes, siento esto especialmente dentro de la obra.

Y sin embargo, he tenido que esperar a que la novela reposase un tiempo en mi cabeza después de terminarla. Resistí el impulso de escribir esta reseña inmediatamente después de cerrar el libro, porque lo acabé sin querer acabarlo y totalmente alucinado. Todos los fallos que he descrito previamente palidecen ante la sensación de puro gozo de crío chico que queda en uno al acabar, que te hace desear que fuera un cómic sólo porque así podría adquirir un nuevo ejemplar al mes siguiente. Y no puede uno esperar a que salga una nueva obra de Patrick Rothfuss para verle evolucionar y convertirse en el Gran Escritor de literatura fantástica que está destinado a ser.

Una última cosilla, que no tiene nada que ver con el libro en sí sino más bien con las rastreras tácticas editoriales para intentar darnos gato por liebre. Después de sobrevivir a la oleada de la saga Crepúsculo con la que cada libro de vampiros que se publicaba se hacía con una portada que seguía el diseño básico de las historias de Stephenie Meyer (especialmente doloroso era ver al Drácula de Stoker camuflado para intentar darle gato por liebre a una quinceañera despistada), el otro día hojeando libros en una librería me encuentro con esto:


Échenle un vistazo a la portada de El temor de un hombre sabio (la misma que la edición americana, por si a alguien se le ocurría pensar qué fue primero, si el huevo o la gallina):


Como dijo aquél, cosas veredes...

DUELO DE TITANES (IV) Hoy: Alan Moore vs. J.K. Rowling


De todos es sabido que Alan Moore abomina de la Literatura actual entregada al mercantilismo y a la creación de sagas longevas y fructíferas. Pero es que resulta que en el último capítulo de The League Of Extraordinary Gentlemen: Century, 2009, ha decidido de la forma más sutil posible (o imposible) que el villano del arco argumental tenga mucho que ver con Harry Potter (un personaje sobre el que Moore no tiene ningún derecho). Cierto, en ningún momento usa las palabras “Harry” o “Potter” pero en el comic en cuestión se pueden ver conceptos como la estación de tren de King’s Cross que lleva hasta una escuela de magia, una cicatriz oculta, un mentor llamado Riddle,etc. Y recordemos que lleva fraguando una trama con la llegada de un "hijo de la luna" que arrojaría como resultado que Harry Potter es el villano definitivo del mundo. Supongo que a la Rowling esto no le hará ni chispa de gracia (recordemos que su demanda a Ebay por las novelas chinas de Harry ha prosperado). Recordemos que Moore junto con  Neil Gaiman formaron parte de aquella primera generación de la línea Vertigo , y me da que lo único que ha hecho es pegarse unas buenas risas a costa de J.K. Rowling , un uso encubierto del personaje, y además con las espaldas bien cubiertas. O por lo menos no me la imagino iniciando un proceso judicial y que a alguien le dé por llamar al autor de Sandman para que testifique en plan “Hola, me llamo Neil Gaiman y a finales de los ochenta escribi Los Libros de la Magia, en la que sale un niño mago con gafas y una lechuza que... “ (ver anterior entrada del desierto carmesí en la que recogíamos la polémica de si Harry Potter era o no un plagio)

YO SOY EL OCÉANO PACÍFICO, EL MAYOR DE TODOS



Así comienza la novelización de La balada del mar salado, que adaptaba el primer álbum de Corto Maltés, una historia en la que él era un secundario que se erige en protagonista total más tarde. Es un súbdito británico. Su residencia oficial está en las Antillas, pero su residencia preferida se encuentra en Hong-Kong. Corto Maltés vivió buena parte de su infancia en Córdoba, donde una gitana  se percata de que el joven no tiene línea de la fortuna en su mano. Esto hace que el muchacho se impresione mucho y decida hacerse su propio destino. Con la cuchilla de afeitar de su padre se hizo una línea del porvenir a  su gusto. En el año 1900 Corto Maltés viaja a China, en plena guerra de los Boxers. En la revuelta de Manchuria, a finales del año 1904, contrae amistad con Jack London que era entonces corresponsal de guerra. Conoce también a Rasputín, un desertor de la armada zarista, con el que se embarcará hacia África en busca de las minas de Oro de Etiopía.Pero se produce un motín en el barco y acaban yendo hacia Argentina, a donde arriban en 1905. En la Patagonia Corto y Rasputín se encuentran con Butch Cassidy, Sundance Kid y Etta place, los famosos fuera de la ley en los Estados Unidos.En 1907 Corto está en Italia, donde conoce a un tal  Djougatchvili, el futuro Stalin, que era entonces un modesto portero de un hotel. Gracias a esta amistad, Corto saldrá sin perjuicio de un mal paso, 14 años después, en La Casa Dorada de Samarkanda. Luego vienen los álbumes de aventuras sudamericanas que pertenecen al ciclo Bajo el signo de Capricornio y Siempre un poco más lejos. Luego viaja a Dublín dentro de una Irlanda en lucha por la independencia y a Stonehenge, en Inglaterra, en medio de las hadas y los cuervos charlatanes en el título Sueño de una mañana de invierno. En la primavera de 1918 Corto se halla en Francia donde asiste  al final del Barón Rojo, abatido en el cielo.Tras una amistad con el escritor Herman Hesse, va  en busca de la Atlántida, el continente de Mú junto a Rasputín. Esta es la última aventura de Corto publicada.
Hugo Pratt , su autor, lo hace desaparecer en la Guerra Civil Española, pero no creo que Corto muera durante la guerra de España. Y tengo la prueba final en este libro de  La Balada del mar salado donde aparece una pequeña carta fechada en 1965 que hace referencia a otra carta previa, firmada por Pandora en la que se cuenta que Corto vive en la costa, y que es  como un tío para los hijos de Pandora. Comenta que Corto se haya muy afectado por la muerte de un amigo. "Veo al tío Corto ir a sentarse sólo al jardín, frente al mar, con la mirada perdida..."  Así es como terminan los aventureros románticos.

viernes, 22 de junio de 2012

EL MUNDO DISCO

Soy un neófito en los libros de Terry Prattchett. He terminado "El color de la magia" que compré como anzuelo, ya que la sacaron muy barata como parte de la promoción de este mundo. Se supone que es un planeta plano poblado por hechiceros, brujas, burócratas, y la dungeons and dragons pasada por el tamiz de Terry Gillian. Un mundo en el que se mezcla la modernidad con la fantasía  clásica (como en los dibujos "Hora de Aventuras") Y ese planeta se aproxima a la óptica de algunas ideas hindúes, ya que descansa sobre cuatro enormes elefantes. A su vez, los elefantes se encuentran en la parte superior del caparazón de una enorme tortuga que nada  en un infinito mar, que es el espacio.Y si te acercas mucho al fin del planeta, pues te caes por el borde, como le ocurre a Ricewind, el mago protagonista de la serie inicial de novelas, expulsado de la Universidad de la magia por robar un conjuro prohibido. En este mundo hay un octavo color, ligado a los efectos de los hechizos al formularse, que es el color octarino. Y hasta donde sé, hay 36 novelas ya traducidas. Unas son de brujas, otras de la Muerte y sus acólitos como personaje, unas son  adultas (explicando la Ciencia de Mundo Disco) , otras adolescentes y de risa ligera. No sé si es que todo esto me coge un poco tarde, pero a mí me suena a juego de rol, en esas partidas en las que el master se pone de cachondeo y lo mezcla todo. Incluso hay unos dioses enormes que usan el mundodisco como tablero en el que de repente aparecen los personajes como fichas.  

martes, 19 de junio de 2012

PLATÓN Y MARIANELA

El ciego de Marianela sigue un proceso inverso al prisionero de la caverna, de Platón. Él tiene su idea de la belleza, y al salir al exterior del mundo, descubre la belleza engañosa en su prima y no en la Nela, por eso la tragedia es doble, para Marianela y para Pablo. Es clara la relación de la mina y la Trascava con los símbolos platónicos. Y todos sueñan e imaginan: Nela con ser un pájaro; Pablo con recuperar la vista; Celipín con alcanzar la ciencia, largándose de una novela a otra en el epílogo. El pensamiento de Nela es naturalista, y el del padre de Pablo, platónico. Y chocan ambas filosofías, y aunque la ciencia devuelve la vista, Teodoro se siente culpable de haber curado a Pablo. "Los ojos matan" se titula el último capítulo. Y las ilusiones. Menudo novelón le quedó al señor Pérez Galdós. En el cine hubo Marianelas extrañamente guapas ¿es que no entendieron nada?