jueves, 10 de julio de 2014

Mis 30 obras imprescindibles de la ciencia-ficción (I).

Hay que darle un poco de vidilla al blog, que entre unas cosas y otras está casi abandonado. Se me ha ocurrido hacer una lista con una mini-sinopsis / reseña de cada obra que considero clásica dentro del género sci-fi, y no oculto mi verdadera intención: como todas las listas son polémicas y es difícil que todo el mundo esté de acuerdo, espero un buen puñado de comentarios machacándome por lo que he dejado fuera o alabándome el gusto. Me veo venir muchos del primer tipo, de modo que puntualizaré, para empezar, que se ha intentado seguir un criterio ecléctico, y que solo se mencionan sagas completas cuando hay una continuidad estricta e indisoluble entre sus distintas entregas; y también, que hay obras clásicas que todavía no he leído, por lo que no tendría sentido incluirlas en una selección personal. Pensaba colocarlas en orden descendente, aunque he decidido retirar los numeritos, ya que es difícil e injusto hacer algo así con obras tan diversas. No obstante, en general he mantenido el orden que tenía en la cabeza. Ahí van las diez primeras (o últimas).


LOS AMANTES (The Lovers, 1952), de Philip José Farmer.

Una novela bastante polémica -y valiente- en su momento por su descripción relativamente íntima de una pareja inter-especies. Ha envejecido bastante mal, primero porque su idea del viaje a otro planeta, imposiblemente parecido al nuestro en muchos aspectos, resulta ingenua. Lo mismo puede decirse sobre lo que hace sesenta años se consideraba atrevido y lo que hoy es tan inocente que ni siquiera llama la atención.



PARQUE JURÁSICO (Jurassic Park, 1990), de Michael Crichton.

Pese a que muchos lo tachan todavía de simple best-seller coyuntural a base de dinosaurios y ordenadores, Parque Jurásico es una de las más acertadas y fascinantes recreaciones del mito de Frankenstein, quizá aceptado La isla del Dr. Moreau como paso intermedio. Una reciente entrada del blog lo analiza más a fondo.



EL MUNDO SUMERGIDO (The Drowned World, 1962), de J. G. Ballard.

Otro libro ya reseñado por aquí. El mundo sumergido relata la historia de un grupo de supervivientes que se aferran a su humanidad en un planeta Tierra devastado por un cambio climático que está devolviendo la flora y fauna (y quizá a nosotros mismos) a edades geológicas remotas, con pantanos interminables y reptiles de tamaño imposible. Tristemente, no es una novela tan conocida como debería.



EL HOMBRE ILUSTRADO (The Illustrated Man, 1951), de Ray Bradbury.

Es un clasicazo en toda regla que no dejo para la traca final por ser mucho más una colección de relatos vagamente hilados que una obra con sentido completo. El narrador pasa la noche junto a un misterioso vagabundo con todo el cuerpo tatuado, y cada una de sus "ilustraciones" cobra vida para dar pie a uno de los cuentos del libro. Algunos son intrascendentes, pero la mayoría son absolutamente magistrales, como por ejemplo El cohete.



ILIÓN / OLIMPO (Ilium, 2003 / Olympos,2005), de Dan Simmons.

Para mi, es uno de los más recientes clásicos instantáneos que ha dado el género. Como ya comentamos en su entrada correspondiente, este díptico combina dimensiones paralelas, robots, viajes espaciales, la Ilíada de Homero y La tempestad de Shakespeare. No puedo decir que sea mejor que el díptico Hyperion / La caída de Hyperion, pero tengo que admitir que lo disfruté con el mismo placer.



TIGRE, TIGRE (LAS ESTRELLAS, MI DESTINO) (Tiger! Tiger!, 1956), de Alfred Bester.

Aunque su estilo literario y algunos otros aspectos (su visión de la mujer, por ejemplo) han quedado bastante obsoletos hace décadas, lo cierto es que este pelotazo de acción y venganza al estilo de "El conde de Montecristo meets Desafío Total" sigue siendo un título de referencia para muchos maestros de la ciencia-ficción posteriores, y todo un sólido precedente del subgénero cyberpunk. No en vano, si a comienzos de los años 60 se hubiese realizado una encuesta entre los aficionados, seguramente habría sido considerado el libro del género más popular hasta entonces. Ojo, porque hay también una reedición que incluye material descartado y/o censurado en la original.



UN MUNDO FELIZ (Brave New World, 1932), de Aldous Huxley.

Seguramente se trate de uno de los libros fundacionales del género tal como lo conocemos hoy en día, obra de un autor de estilo muy depurado y satélite del llamado Grupo de Bloomsbury (liderado por Virginia Woolf), título recomendado en cualquier clase de filosofía de bachillerato... y aun así debo admitir que nunca he conseguido pasar de sus dos primeros tercios. Su visión distópica de un mundo en el que los individuos pertenecen a castas especializadas es tan descarnada, tan desagradable en algún punto, que está en mi lista de pendientes. En fin, no podía dejarlo fuera.



PÓRTICO (Gateway, 1977), de Frederik Pohl.

Otro libro que tampoco me convenció, tal y como comenté en su reseña del blog. En nuestro propio Sistema Solar es hallado un asteroide que contiene una suerte de hangar extraterrestre abandonado, lleno de naves de dudoso funcionamiento, pertenecientes a una civilización de la que no se sabe absolutamente nada. Una larga serie de desesperados terrícolas, parias de una sociedad cuasi-esclavista que intentan jugar su última carta, hacen cola voluntariamente en el propio asteroide, llamado Pórtico, para montar en las naves por turnos y ser transportados a la muerte o a la riqueza. Pórtico hace un montón de promesas al lector aficionado al género para luego ir incumpliéndolas una a una, y así buscar la sorpresa de lo arriesgado e innovador. El problema es que al final se queda uno decepcionado de que este giro rupturista de Pohl desperdicie tan notoriamente sus enormes posibilidades, cuando había sitio de sobra para contentar a todos los lectores. Posee toda una saga posterior, aunque de momento no me veo metido en sus páginas.



LA VOZ DE LOS MUERTOS (Speaker for the Dead, 1986), de Orson Scott Card.

Nunca una secuela de una obra literaria popular ha sido capaz de ser tan excelente como la original (El juego de Ender) y a la vez tan diferente -y sorprendente- en argumento y tono. Es una novela a veces muy íntima y humanista que coloca al protagonista, nuestro conocido y ya treintañero Ender Wiggin, en la situación de impedir que ocurra por segunda vez algo parecido a aquello que hizo de él una discutible leyenda viva. La saga de Ender va a terminar por volverse indigesta, pero sus dos primeros tomos (creo que el tercero ya es un importante bajón de calidad) son maravillosos.



EL HOMBRE EN EL CASTILLO (The Man in the High Castle, 1962), de Philip K. Dick.

Quizá se trate de la ucronía (relato de un desarrollo histórico pasado, paralelo pero diferente al real) más perfecta que ha dado la literatura del siglo XX. En un mundo en que los nazis y los japoneses derrotaron a los aliados en la 2ª Guerra Mundial, un autor considerado subversivo ha publicado un libro que cuenta qué habría pasado si hubiesen ganado los americanos. Puro Philip K. Dick, por lo tanto. Ya se comentó con más detalle en una entrada antigua.

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